De qué va esto. El recalentamiento y el subenfriamiento son las dos medidas que separan diagnosticar de adivinar. Muchas decisiones malas de servicio empiezan con una lectura de presión sola: se añade carga sin mirar el subenfriamiento, se toca la válvula sin mirar el recalentamiento. El resultado es más consumo, gas de descarga más caliente y compresores que duran menos. Esta entrada te da los valores diana de referencia y, sobre todo, cómo leerlos bien.
Qué son y dónde se miden
Los dos son la diferencia entre una temperatura medida en la tubería y la temperatura de saturación correspondiente a la presión en ese punto. La diferencia está en qué lado del circuito y contra qué referencia.
El recalentamiento te dice si el evaporador está bien alimentado. Poco recalentamiento significa que llega líquido a la aspiración (peligro para el compresor). Mucho, que el evaporador se queda seco antes de tiempo (pierde capacidad). El subenfriamiento te dice si a la válvula de expansión le llega líquido de verdad, no una mezcla con burbujas. Sin subenfriamiento hay flash gas en la línea de líquido y la válvula no alimenta bien.
Regla de oro antes de cualquier lectura: deja el sistema estabilizar al menos 15 minutos con carga estable. Las lecturas en arranque, con transitorios o justo tras un desescarche, no valen para diagnosticar.
La regla rocío/burbuja (la que casi todos fallan)
En un refrigerante puro o azeotrópico (CO₂, amoniaco, R-134a, R-290, R-32), a una presión dada hay una sola temperatura de saturación. Fácil. Pero en las mezclas con deslizamiento —R-448A, R-449A, R-454C, R-455A, R-407F— a una misma presión hay dos temperaturas de saturación: el punto de burbuja (donde el líquido empieza a hervir) y el punto de rocío (donde el vapor termina de condensar). Entre las dos hay una diferencia, el glide, que puede ser de varios grados.
Para el recalentamiento usa el punto de rocío (lado aspiración). Para el subenfriamiento usa el punto de burbuja (lado líquido). Usar la curva equivocada introduce un error igual al glide de la mezcla, que en algunos refrigerantes es de varios grados. Es suficiente para provocar una falsa alarma: un recalentamiento que parece peligrosamente bajo cuando en realidad está bien, o al revés.
Este es el error que cometen las calculadoras que dan un solo número por presión. Nuestra herramienta de conversión P-T ya usa la curva correcta para cada cálculo, precisamente para evitarlo. Si trabajas con carta de papel, asegúrate de usar la columna de rocío para aspiración y la de burbuja para líquido.
Recalentamiento: valores diana
No existe un valor único porque depende del refrigerante, del diseño del evaporador, de las longitudes de línea, del tipo de válvula y de la carga. Pero estos rangos de campo son un punto de partida sólido para refrigeración comercial de supermercado. El valor del fabricante del equipo, cuando existe, siempre manda sobre estos.
| Aplicación | Recalentamiento evaporador | Recalentamiento aspiración compresor |
|---|---|---|
| Media temperatura (MT) | ||
| Mueble / cámara MT | 5–8 K | 8–12 K |
| Baja temperatura (LT) | ||
| Mueble / cámara LT | 6–10 K | 10–15 K |
| CO₂ transcrítico | ||
| MT en CO₂ | 5–8 K | 8–12 K |
| LT en CO₂ (booster) | 6–10 K | 10–15 K |
El recalentamiento en el evaporador es el que ajusta la válvula de expansión. El de aspiración del compresor es siempre mayor porque el gas se calienta en el trayecto de vuelta; es el que protege al compresor de retorno de líquido. Los dos importan: uno para eficiencia, otro para seguridad mecánica.
Subenfriamiento: valores diana
Aquí hay un matiz importante que conviene tener claro: el subenfriamiento diana no se calcula, lo especifica el fabricante. A diferencia del recalentamiento, no hay una fórmula que te dé el objetivo a partir de las condiciones. Hay bandas de campo orientativas, pero la placa del equipo o el manual mandan.
| Situación | Subenfriamiento típico | Lectura |
|---|---|---|
| Banda de campo habitual | 2–8 K | Punto de partida sin datos de placa |
| Regla rápida sin placa | ≈ 5 K | Si no tienes el dato del fabricante |
| CO₂ transcrítico (subcrítico en receptor) | 2–5 K | Sensible; el gas cooler no condensa igual |
| Con subcooler dedicado | 10–20 K | Diseño específico, según proyecto |
Subenfriamiento por debajo de 2 K es señal de aviso: hay riesgo de flash gas en la línea de líquido y la válvula no recibe líquido limpio. Subenfriamiento muy alto suele indicar exceso de carga o un condensador que retiene líquido. Pero antes de mover carga por un número, verifica que el resto del circuito acompaña — el subenfriamiento solo no cuenta toda la historia.
Calcula los dos sin carta de papel
El conversor P-T de friobase usa rocío para recalentamiento y burbuja para subenfriamiento automáticamente. Pones presión y temperatura, te da el valor correcto.
Temperatura de descarga
La temperatura de descarga es la tercera medida que conviene tener siempre en el radar, porque es la que avisa de que el compresor lo está pasando mal. Una descarga demasiado caliente cocina el aceite, degrada las válvulas y acorta la vida del compresor.
Como referencia de campo, conviene vigilar que la temperatura de descarga se mantenga por debajo de unos 110–120 °C en la línea para la mayoría de los sistemas de HFC y A2L; el límite exacto lo marca el fabricante del compresor. En CO₂ transcrítico las temperaturas de descarga son intrínsecamente más altas por la naturaleza del ciclo, y es un parámetro que se vigila especialmente en clima cálido.
Una descarga alta rara vez es un problema en sí misma: es un síntoma. Las causas más habituales son recalentamiento de aspiración excesivo (el gas entra ya caliente), relación de compresión alta (presión de condensación desbocada, ver el diagnóstico de gas cooler), o falta de refrigeración del propio compresor. Se corrige atacando la causa, no la descarga.
En CO₂ transcrítico la temperatura de descarga puede alcanzar valores muy altos, especialmente en verano con la presión de gas cooler elevada. Vigila la descarga como parámetro de seguridad del compresor, no solo de eficiencia. Si se dispara, revisa la estrategia de presión de gas cooler antes que nada.
Lo específico del CO₂ transcrítico
En CO₂ transcrítico hay un matiz conceptual: por encima del punto crítico (31 °C, 73,8 bar) no hay condensación ni subenfriamiento en el sentido clásico. El gas cooler enfría el CO₂ pero no lo condensa, porque por encima del punto crítico no existe la transición líquido-vapor. Por eso hablamos de "temperatura de salida del gas cooler" en lugar de subenfriamiento cuando el sistema trabaja en transcrítico.
El subenfriamiento como tal solo tiene sentido en la parte subcrítica del sistema (después del recipiente, en la línea de líquido a los servicios), y ahí los valores son los de la tabla anterior. El recalentamiento sí funciona igual que en cualquier sistema: rocío en aspiración, y como el CO₂ es puro, no hay que preocuparse de glide.
La medida que en CO₂ sustituye al subenfriamiento como indicador de rendimiento en transcrítico es la temperatura de salida del gas cooler, que idealmente se acerca a la temperatura ambiente (o por debajo, con adiabático). Cuanto más baja, mejor el COP. Lo cubrimos en el diagnóstico de presión de gas cooler.
Qué hacer cuando el valor está fuera
El valor por sí solo no es el diagnóstico: es el punto de partida. Estas son las lecturas más frecuentes y hacia dónde apuntan. Nunca añadas ni recuperes carga solo por un número; confirma con el resto del circuito.
Recalentamiento bajo (< 3–4 K)
Riesgo de retorno de líquido al compresor. Válvula demasiado abierta, sonda mal puesta, o sobrealimentación. Prioridad alta: puede dañar el compresor. Ver escenario de recalentamiento bajo.
Recalentamiento alto (> 12–15 K)
Sub-alimentación del evaporador. Falta de carga, válvula demasiado cerrada, filtro deshidratador saturado, o flash gas por poco subenfriamiento. Pérdida de capacidad frigorífica.
Subenfriamiento bajo (< 2 K)
Flash gas en la línea de líquido. Falta de carga, condensación insuficiente, o pérdida de carga en el trayecto. La válvula no recibe líquido limpio.
Subenfriamiento alto (> 8–10 K)
Exceso de carga o condensador reteniendo líquido. En alta, gas cooler sucio o mal ventilado. Sube la presión de alta y el consumo.
El patrón que más orienta es la combinación de los dos: recalentamiento alto + subenfriamiento bajo apunta casi siempre a falta de carga; recalentamiento bajo + subenfriamiento alto, a exceso de carga o sobrealimentación de la válvula. Los dos leídos juntos cuentan una historia que ninguno cuenta solo.