Por qué el CO₂ necesita detector aunque sea A1
El R-744 es de clase A1: no arde y su toxicidad es baja. Eso no lo hace inofensivo. El propio RSIF lo describe en la IF-04: por encima del 3 % provoca hiperventilación, taquicardia, dolor de cabeza y desorientación; por encima del 10 %, pérdida de conciencia y muerte; por encima del 30 %, muerte rápida.
No huele, no se ve y pesa 1,5 veces más que el aire, así que se acumula abajo: en el suelo de la cámara, en fosos y en huecos de escalera. Para llevar una cámara de 60 m³ al 10 % bastan unos 11 kg de CO₂. Una central de supermercado lleva bastante más.
Cuándo es obligatorio
Lo fija la IF-04, apartado 5.2.3.4 (qué regula cada instrucción del RSIF, en esta guía de niveles). Hace falta detector de CO₂ cuando se cumplen dos condiciones:
- Es una sala de máquinas o un local de más de 30 m³ donde se usa R-744.
- La carga total de R-744 de la instalación dividida por el volumen del local supera el límite práctico: 0,1 kg/m³ (tabla A del apéndice 1 de la IF-02).
Regla rápida: carga ÷ 0,1 = volumen por debajo del cual hace falta detector. Con 150 kg, cualquier local de menos de 1.500 m³ donde haya CO₂. Un ejemplo con esa central:
| Local | Volumen | kg/m³ | ¿Detector (IF-04)? |
|---|---|---|---|
| Sala de máquinas | 40 m³ | 3,75 | Sí |
| Cámara de congelados | 60 m³ | 2,50 | Sí |
| Cámara de frescos | 120 m³ | 1,25 | Sí |
| Obrador con mural | 25 m³ | — | No lo pide (menos de 30 m³) |
| Sala de ventas | 4.800 m³ | 0,031 | No |
Las cámaras pequeñas, en tierra de nadie
La IF-16 (apartado 3.1) dice que las cámaras de menos de 10 m³ no necesitan detector, y que en cámaras y espacios ocupados donde la concentración pueda superar el límite práctico los detectores deben dar alarma. Entre 10 y 30 m³ los dos textos no casan: la IF-04 no lo exige para el CO₂ y la IF-16 sí lo contempla. Frente a lo que cuesta un susto, la lectura prudente es ponerlo. Si hay duda en una instalación concreta, que lo resuelva el organismo de control o la comunidad autónoma.
Dónde va el detector
- A menos de 1 m del suelo (IF-04). Un detector a la altura de los ojos, como se ve a menudo, llega tarde.
- Donde se juntaría la fuga: cerca de recipientes, separadores, válvulas y uniones (IF-16, 3.1.1).
- Al menos uno por sala de máquinas o espacio ocupado. Una sonda controla unos 50 m² si no hay obstáculos (IF-16, 3.1.1).
- Lejos de corrientes de puertas, ventanas y rejillas, que diluyen la muestra (IF-16, 3.1.1).
- En cámara: no delante del evaporador ni donde gotee o condense; mejor en la zona baja por donde vuelve el aire al evaporador.
- Fosos, zanjas y huecos de escalera: ahí se queda el CO₂.
- Sensor apto para la temperatura del local. En congelados, comprueba en la ficha que el rango de trabajo llega a la temperatura de la cámara: muchos sensores de CO₂ no están especificados por debajo de 0 °C.
Además, el detector debe responder en 60 segundos o menos a una concentración de 1,6 veces el valor de ajuste (IF-16, apartado 3).
Qué tiene que pasar cuando salta
| Nivel | Valor | Qué pasa |
|---|---|---|
| 1ª alarma | 5.000 ppm (0,5 %) | Alarma y ventilación del recinto. Coincide con el límite de exposición diaria de 8 horas (VLA-ED). |
| 2ª alarma | 10.000 ppm (1 %) | Prohibido estar dentro salvo con equipo de respiración autónomo. |
Valores de la IF-04, 5.2.3.4. La IF-16 añade cómo tiene que avisar: zumbador 15 dB(A) por encima del ruido de fondo y luz destellante, con aviso a un centro de vigilancia permanente o alarma acústica para que alguien actúe. En sala de máquinas, además, arranca la ventilación de emergencia y la alarma suena dentro y fuera. Según la IF-07, cuando no hay personal, es el detector el que arranca esa ventilación.
La revisión: lo que falla en campo
El reglamento lo cubre en tres sitios de la IF-14: el mantenimiento preventivo incluye verificar los sistemas de protección y alarma (1.2.1); la revisión periódica obligatoria, como mínimo cada cinco años, incluye revisar los detectores y ajustar, recalibrar o cambiar el sensor (2.2, punto 9); y la inspección del organismo de control comprueba su estado. La UNE-EN 378 pide además comprobarlos una vez al año.
En la práctica, cinco comprobaciones que no llevan más de veinte minutos:
- Prueba con gas, no con el botón. El test de la centralita comprueba la sirena, no el sensor.
- Comprueba que la ventilación arranca con la primera alarma, y que la alarma se oye donde hay alguien que pueda actuar.
- Busca detectores anulados: puenteados o en modo mantenimiento desde la última falsa alarma.
- Mide la altura: tras una reforma, el detector acaba a veces junto a la puerta y a metro ochenta.
- Anota cada prueba con fecha, valor y resultado. Sin registro, para el inspector la prueba no existe.
Lo que el reglamento no mira
El criterio del RSIF es carga entre volumen. Por eso en una sala de ventas casi nunca sale obligatorio, aunque los muebles de CO₂ estén a un metro del cliente, y por eso el reglamento no dice nada del técnico que trabaja a 90 bar en un falso techo o un altillo sin ventilación. La certificación de CO₂ que llega con el nuevo carné de categoría B formará al que manipula; la detección protege a todos los demás.
En la próxima visita: mira la placa de la central, divide la carga entre 0,1 y compara con el volumen de cada cámara y de la sala de máquinas. Si sale un local sin detector, ya sabes qué poner en el parte.