Lo importante. La pregunta "¿hay alternativa al CO₂?" se hace mucho y casi siempre mal. La respuesta corta es que sí, hay varias, y que la pregunta interesante no es cuál es técnicamente posible —lo son casi todas— sino cuál va a sobrevivir a la próxima década de regulación. Y ahí los que ya han respondido con hechos, no con folletos, son los grandes fabricantes de compresores y controles. Han movido ficha. Este análisis lee esas fichas.

Aviso de método, el de siempre en Actualidad: aquí se distingue lo verificable de lo especulativo y se etiqueta. La sección de la previsión va firmada como opinión razonada de friobase, no como dato. Si en dos años el tiempo nos quita la razón, quedará escrito que era una apuesta, no una certeza.

La pregunta mal planteada

"¿Hay alternativa al CO₂?" presupone que el CO₂ es el destino y que se busca una salida. En frío de supermercado eso es hoy razonablemente cierto: el CO₂ transcrítico es el estándar de facto en Europa para nuevas centrales. En frío industrial no lo es tanto: ahí conviven amoniaco, cascada NH₃/CO₂, CO₂ transcrítico y, en su nicho, hidrocarburos. La pregunta honesta no es "alternativa al CO₂" sino "de la lista de candidatos que la física permite, ¿cuáles van a seguir siendo legales y fabricados dentro de quince años?".

Esa lista corta es conocida: CO₂ (R-744), amoniaco (R-717), hidrocarburos (R-290 propano, R-1270 propileno), HFO puros y mezclas A2L de bajo PCA (R-1234yf, R-1234ze, R-454C, R-455A, R-1234ze blends), y los HFC residuales en mantenimiento de instalaciones existentes. La física no descarta a casi ninguno. La regulación, sí. Y la regulación que más va a mover el tablero en los próximos años no es el F-Gas —ese calendario ya está escrito, lo desglosamos en su propio artículo—. Es el PFAS.

La incertidumbre que lo condiciona todo: el PFAS

Esto es lo verificable, y conviene tenerlo claro antes de interpretar nada. La Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA) tramita desde 2023 una restricción universal de PFAS bajo el reglamento REACH, propuesta por cinco países (Alemania, Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Noruega). PFAS son las llamadas "sustancias químicas eternas", y la definición regulatoria incluye a buena parte de los gases fluorados: tanto HFC (R-134a, R-125, R-143a) como HFO (R-1234yf, R-1234ze, R-1336mzz).

El punto técnico que lo motiva, y que el frigorista debería conocer, es el TFA (ácido trifluoroacético). El HFO-1234yf, hoy presentado como refrigerante de bajísimo impacto, se degrada en la atmósfera y se convierte casi al 100 % en TFA, un compuesto extremadamente persistente que acaba en el agua de lluvia y se acumula en el medio. No es un problema de efecto invernadero —el PCA del HFO es bajísimo— sino de persistencia química. Esa es la grieta por la que la regulación PFAS amenaza a los HFO, justo los refrigerantes que la industria llevaba años presentando como la transición cómoda desde el HFC.

Estado real del expediente, a fecha de este análisis: la propuesta se actualizó y publicó en agosto de 2025, el Comité de Evaluación de Riesgos (RAC) de la ECHA adoptó su opinión final en marzo de 2026, el Comité de Análisis Socioeconómico (SEAC) tiene consulta pública abierta en 2026 y opinión final prevista para finales de 2026. Después, la Comisión Europea redactará la restricción. Hay dos opciones sobre la mesa: una prohibición plena con 18 meses de transición (RO1) y una prohibición con derogaciones por uso de 5 o 12 años (RO2). Para refrigeración, la mayoría de analistas espera derogaciones temporales por uso esencial, no una prohibición inmediata. Pero la dirección está marcada: el HFO no es el refugio seguro que el sector creía en 2020.

Lo que esto significa traducido: cualquier fabricante que en 2026 esté apostando fuerte y exclusivamente por HFO está construyendo sobre un suelo que la ECHA puede mover. Y los grandes fabricantes lo saben mejor que nadie, porque están en las consultas. Por eso lo interesante no es lo que dicen, sino lo que están fabricando y comprando.

Dónde ha puesto el dinero cada fabricante

Esto es lo observable: catálogos, lanzamientos, adquisiciones, plataformas de control. No declaraciones de intenciones, hechos. Cuatro casas que marcan el paso en industrial y supermercado.

Danfoss
CO₂ como primario · cartera completa A2L/CO₂/propano

Posiciona explícitamente el CO₂ como refrigerante primario para food retail "en todos los climas", con cartera de control y válvula madura para transcrítico (AK-PC, algoritmo ALC para CO₂ con eyectores). Mantiene línea de hidrocarburos y solución A2L-ready para cámaras, pero el peso del mensaje y del producto está claramente en CO₂ y naturales.

Lectura: la casa que más nítidamente ha hecho del CO₂ su caballo. No está cubriéndose con HFO como plan A; lo trata como acompañamiento.
Bitzer
Compresor agnóstico, preparado para F-Gas 2024/573

Especialista en compresores para todas las tecnologías: amoniaco, CO₂ transcrítico, hidrocarburos y A2L. Comunica abiertamente que su gama está orientada a la transición a bajo PCA que impone el Reglamento 2024/573. Su apuesta no es por un refrigerante, es por estar en todos —pero su inversión histórica más fuerte y diferencial está en CO₂ y amoniaco industrial.

Lectura: cobertura total deliberada. Cuando el fabricante de compresores no quiere casarse con un gas, suele ser porque ve riesgo regulatorio en alguno. Su músculo real sigue en naturales.
Copeland
CO₂ transcrítico + A2L + propano · centrífugos sin aceite low-GWP

Línea de componentes para CO₂ transcrítico, soluciones optimizadas para A2L y propano, y compresores centrífugos sin aceite para refrigerantes de bajo PCA. Más equilibrio entre A2L y naturales en el discurso que Danfoss, pero con inversión fuerte y específica en CO₂ transcrítico para retail.

Lectura: doble vía real (A2L + naturales). El que mantiene las dos patas vivas es el que más respeta la incertidumbre PFAS, ni la ignora ni se rinde a ella.
Carel
Especialista en control de CO₂ transcrítico, eyectores y multiejector

Plataforma de control profundamente especializada en CO₂ transcrítico: pRack para centrales, gestión de eyectores y multiejector para hacer el transcrítico eficiente también en clima cálido —el punto débil clásico del CO₂ en el sur de Europa—. Su inversión en I+D ha ido a hacer el CO₂ viable donde no lo era.

Lectura: ha apostado a resolver la única debilidad seria del CO₂ (clima cálido). Si tiene éxito, el último argumento a favor del HFO en el sur se debilita.

Qué se lee entre líneas

Tres patrones que aparecen al juntar las cuatro apuestas y mirarlas como conjunto, no de una en una:

Uno: nadie está apostando su futuro exclusivamente al HFO. Ni siquiera los que tienen producto HFO lo presentan como el plan A a quince años. El que más lo defiende lo hace como puente, no como destino. En un sector donde los fabricantes invierten a diez y quince años vista, que ninguno se case con el HFO es la señal más elocuente de todo el análisis. El dinero ya ha leído el riesgo PFAS, aunque la regulación aún no esté cerrada.

Dos: el CO₂ es la apuesta de consenso en supermercado, y la inversión en I+D va a tapar su único agujero. El talón de Aquiles del CO₂ transcrítico siempre fue el rendimiento en clima cálido —en un agosto de Sevilla o Murcia, el ciclo se vuelve transcrítico y el consumo se dispara—. La inversión de Carel en eyectores y multiejector, y de Danfoss y Copeland en control y componentes, va exactamente a ese problema. Cuando ese agujero se cierre del todo, el argumento "en el sur el CO₂ no compensa" deja de ser válido, y con él se cae el último refugio comercial del HFO en retail.

Tres: en industrial, el amoniaco no estaba muerto, estaba esperando. El refuerzo de la oferta de baja carga de NH₃ y de cascada NH₃/CO₂ que comentamos en su artículo no es nostalgia: es que en frío industrial de capacidad media-alta el amoniaco nunca tuvo un problema regulatorio, solo un problema de carga y de percepción de riesgo. Los fabricantes están resolviendo la carga. El PFAS no le afecta. Es el refrigerante que sale reforzado de toda esta incertidumbre sin haber hecho nada.

Por aplicación: industrial y supermercado

Bajando del análisis de mercado al terreno, que es lo que le importa al que tiene que decidir una instalación:

Aplicación Apuesta dominante El HFO aquí
Supermercado mediano-grande, central nueva CO₂ transcrítico (con eyectores en clima cálido) En retroceso; presente en formatos pequeños y A2L de cámara
Industrial > 100 kW, frío negativo Amoniaco baja carga o cascada NH₃/CO₂ Irrelevante: no compite en este rango
Industrial medio, positivo NH₃ baja carga, CO₂, propano según caso Nicho; bajo presión regulatoria a medio plazo
Equipos compactos / pequeña capacidad Propano (R-290) y A2L Compite, pero con riesgo PFAS a 10–15 años

La conclusión que sale sola de la tabla: en los dos focos de friobase —supermercado mediano-grande e industrial medio— el HFO no es la apuesta de nadie a futuro. Es una solución de transición o de nicho. El centro de gravedad está en CO₂ para retail y amoniaco/cascada para industrial, con el propano ocupando el espacio compacto.

La previsión de friobase, mojándonos

Lo que sigue es opinión razonada, no dato. Etiquetada como tal a propósito. Es la lectura de friobase de hacia dónde va esto, con su probabilidad estimada y su argumento. Que conste como apuesta.

Probable

El CO₂ consolida el supermercado y el HFO queda residual en retail

La inversión en eyectores cierra el agujero de clima cálido. Para 2030 una central nueva de súper que no sea CO₂ será la excepción que hay que justificar, no la norma.

Probable

El amoniaco gana cuota en industrial sin despeinarse

Baja carga + cascada resuelven el problema de percepción de riesgo. El PFAS no le afecta, el F-Gas tampoco. Es el ganador silencioso de la década.

Incierto

El PFAS acaba con derogaciones largas para refrigeración

Lo más esperado por los analistas: uso esencial con plazos de 5–12 años, no prohibición inmediata. Da aire al HFO instalado, pero no cambia la dirección de fondo.

Poco probable

El HFO vuelve a ser apuesta de futuro a 15 años

Requeriría que el TFA se demuestre inocuo y la ECHA dé marcha atrás. Posible pero improbable: ni el dinero de los fabricantes lo está apostando.

Resumido en una frase, y que conste firmado: friobase apuesta a que el futuro del frío industrial y de supermercado en España es CO₂ en retail, amoniaco y cascada en industrial, propano en compacto, y el HFO como solución de transición cada vez más estrecha. No porque el HFO sea malo técnicamente —no lo es— sino porque ningún actor con dinero a quince años está construyendo su futuro sobre él, y eso, en un sector que invierte tan a largo plazo, es la señal que más vale escuchar.

Qué hace con esto un técnico hoy

Tres conclusiones accionables, no especulativas:

  1. Si te formas, fórmate en CO₂ transcrítico y en amoniaco. Son las dos competencias que el análisis dice que van a estar demandadas en quince años con seguridad razonable. Es la misma conclusión a la que llegaba el análisis del parque de empresas desde el lado del empleo: el técnico con CO₂ y NH₃ reales es el más disputado.
  2. Si asesoras un proyecto nuevo a quince años, el HFO necesita justificación, no es la opción por defecto. No está prohibido y puede ser correcto en un caso concreto, pero ponlo por escrito: por qué HFO y no CO₂ o natural, sabiendo lo que sabes del PFAS. Tu firma envejece con el proyecto.
  3. Si mantienes instalaciones HFO existentes, tranquilo pero atento. Las derogaciones esperadas dan años de operación. Pero la planificación de sustitución a largo plazo debe asumir que el HFO no es el destino final, igual que en su día no lo fue el R-404A.

Preguntas que llegan siempre

¿El PFAS va a prohibir el HFO ya, mañana?
No. El expediente de la ECHA tiene opinión final del SEAC prevista para finales de 2026, y después la Comisión todavía tiene que redactar la restricción y pasar por los Estados miembros. Lo más esperado por los analistas para refrigeración son derogaciones por uso esencial de varios años, no una prohibición inmediata. Pero "no ya" no es lo mismo que "no": la dirección está marcada y los fabricantes ya han actuado en consecuencia.
¿No es el CO₂ malísimo en clima cálido como el del sur de España?
Lo era. Ese fue históricamente su punto débil real: en transcrítico, con calor, el consumo se dispara. La inversión de los fabricantes en eyectores y multiejector va exactamente a ese problema, y lo está resolviendo razonablemente bien. No es magia —en el peor día de agosto un CO₂ transcrítico bien diseñado con eyectores sigue trabajando más que un sistema en clima atlántico—, pero el agujero ya no es el que era, y se sigue cerrando.
¿Por qué decís que el amoniaco "gana sin hacer nada"?
Porque el amoniaco no tiene problema de PCA (es cero) ni entra en la definición de PFAS (no es fluorado). Las dos grandes presiones regulatorias de la década —F-Gas y PFAS— no le tocan. Su único freno histórico era la carga elevada y la percepción de riesgo, y eso es justo lo que la baja carga y la cascada NH₃/CO₂ están resolviendo. Sale reforzado de la incertidumbre sin haber cambiado, simplemente porque el resto del tablero se mueve y él no.
¿Esto no es especular? ¿Cómo lo presentáis como análisis serio?
La parte verificable (estado del expediente PFAS, qué fabrican y comunican los fabricantes, qué dice el F-Gas) es eso, verificable, y va atribuida. La parte de previsión está separada, etiquetada como opinión razonada de friobase y acompañada de su probabilidad estimada y su argumento. No presentamos la apuesta como certeza: la firmamos como apuesta. La diferencia entre análisis serio y humo no es no mojarse; es separar con claridad lo que sabes de lo que crees, y argumentar lo segundo.
¿Y si mañana sale un refrigerante nuevo que lo cambia todo?
Puede pasar, la química no está cerrada. Pero el ciclo de un refrigerante nuevo —síntesis, validación, seguridad, normalización, producto comercial, masa crítica de fabricantes— es de muchos años, y a quince años vista no hay hoy ningún candidato en ese embudo con la madurez para desplazar a CO₂ o amoniaco en industrial y retail. Si aparece, lo analizaremos. De momento, no está en la mesa de nadie con dinero.